Belobog

belobog

Belobog (Belbog, Belun, Dios blanco) es la representación de las fuerzas puras, uno de los dioses supremos en el panteón de los eslavos occidentales. Una versión dice que es una de las encarnaciones de Sventovid, el dios blanco, la luz del alma del universo. Otra versión dice que es la encarnación de todos los dioses supremos (Svarog, Perún, Lada y otros), o uno de los aspectos del dios único Rod. Yo, personalmente, me quedo con esa última definición.

En la mitología de nuestros antepasados, Belobog nunca aparecía solo. En el mundo de Yav’ (Realidad), todas las cosas tenían su sombra y por ende, Belobog siempre estaba junto a su contrario, Chernobog.

Belobog se representaba como un anciano alto, de pelo y barbas largas, con ojos de un azul muy vivo. Sus ropas siempre eran absolutamente blancas. En la mano sostenía una vara que muchas veces estaba coronada con la runa Belobog.

belobog simbolo

Se podría decir que es uno de los pocos dioses que no tiene nada que ver con el arte militar. No hay ninguna mención sobre que Belobog haya participado en ninguna lucha de dioses. Puede deberse a que Belobog era considerado por nuestros antepasados como un ente fuera de este mundo, que representaba las leyes básicas del universo. Es su principal diferencia con Chernobog que sí aparece en algunos mitos que describen luchas entre la luz y la oscuridad.

Todo aquello que trae alegría y vida, es Belobog. Es la encarnación del cielo primaveral y de la luz del día. Es protector de los laboriosos y decididos. Durante las cosechas solía aparecer entre el trigo para ayudar a los campesinos.

Los templos dedicados a Belobog se construían en lo alto de las colinas, y el rostro del ídolo señalaba al este, hacia el nacimiento del sol. Como ofrendas le traían monedas de oro y plata, más raramente monedas de cobre, que reflejaban la luz y no dejaban ni un rincón del templo en sombras.

Belobog era capaz de disipar la oscuridad. E igual que su “hermano” Chernobog, era un excelente mago capaz de modificar Yav’ a su voluntad.

No tenía enemigos, ya que Chernobog era más bien su contrario, como la otra cara de la misma moneda. Aunque tenían una visión diferente del mundo, nunca luchaban entre si.

 

 

 

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