grosella espinosa 1

Hoy vamos a hablaros de otra fruta del bosque desconocida en España, la grosella espinosa. En muchos países recibe este nombre debido a que sus ramas tienen numerosas y agudas espinas. Crece en forma de arbusto en las zonas septentrionales, no sólo de Europa, sino también de América. Los arbustos pueden vivir hasta 30 años, empezando a dar frutos a partir del 3º. En un principio las cosechas son pobres, aumentando en los años posteriores hasta llegar a ser muy abundantes. Hoy en día se calculan entre 1.500 y 4.900 variedades de esta fruta. En los documentos más antiguos la grosella espinosa aparece ya en el s. XI, cuando era cultivada por los monjes. En Inglaterra, donde recibe el nombre de Gooseberry – por el parecida de sus frutas con los huevos de oca – empezó a cultivarse bajo Enrique VIII, que era un gran amante de esta baya. En las zonas septentrionales de Europa, donde no llegan los cultivos de la vid, la grosella espinosa tenía una importante función vinícola. El vino de grosella espinosa sigue produciéndose en Inglaterra y otros países nórdicos. En Rusia lleva muchos siglos siendo muy popular, de tal manera que es cultivada en la mayoría de las casas de campo y huertas rurales del país. Anton Chejov, el famoso dramaturgo ruso, hasta escribió un relato con el nombre de esta baya: “Крыжовник”.

Además de ser consumidas al natural, las grosellas espinosas pueden marinarse, salarse o hacerse en conserva. Su sabor original es agridulce, aunque dependiendo de la variedad puede cambiar y recordar a las ciruelas, melocotones, uvas o frambuesas. Su color más común es el verde brillante, aunque también dependiendo de la variedad puede ser más o menos rojizo, llegando hasta el rojo oscuro. Pueden utilizarse tanto sus frutas maduras como las que estén aún por madurar, dependiendo del próposito. 

Las posibilidades gastronómicas de esta baya, al igual que ocurre con otras muchas, son numerosas: salsas agridulces para carnes y pescados, bebidas, relleno para repostería, mermeladas… En Rusia es muy popular la mermelada de grosella espinosa, o mermelada real, por su brillante color verde. 

tsarskoye varenye iz krizjovnika

En la medicina popular es utilizada por sus numerosos componentes: vitaminas A, B, C y PP, glucosa y sacarosa, pectina, fósforo, hierro, sodio, calcio, magnesio. Algunos de sus efectos son:

– desintoxicante: la presencia de la pectina permite eliminar del organismo la acumulación de toxinas y minerales pesados. Por eso la ingesta de esta baya está especialmente indicada para las personas que viven en zonas de alta contaminación;

– cosmético: esta baya cuida nuestra piel tanto desde dentro como desde fuera. Las mascarillas permiten exfoliar y blanquear la piel, mientras que su alto contenido en vitamina E la protege contra los rayos ultravioletas;

– salud femenina: indicada para las mujeres embarazadas y para normalizar los ciclos menstruales o las pérdidas excesivas de sangre;

– dietético: a pesar de su alto poder calorífico, los dietólogos recomiendan consumir esta baya por su capacidad para mejorar el metabolismo, añadiéndola a las comidas principales o tomándola entre horas como picoteo;

– vigorizante: previene la avitaminosis por su alto contenido en vitaminas y elementos naturales.

Debido a todas estas propiedades, la grosella espinosa es ampliamente consumida al natural, en infusiones o mascarillas, tanto sola como en combinación con otros ingredientes. Animaos a probarla si la encontráis en venta en alguna parte. Su sabor es muy fresco y jugoso.

¡Hasta el próximo reportaje!

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